Cuando pensamos en cómo mantenernos sanas y sentirnos atractivas, solemos pensar en una buena dieta o ejercicio regular, pero existe algo igual de importante que a menudo olvidamos: el bienestar personal. Te proponemos una cosa: tómate un día libre y dedícate, exclusivamente, a relajarte y mimarte. ¡Tu cuerpo y tu cabeza te lo agradecerán! En 24 horas te sentirás como nueva, así que apúntate estos consejos.

  • 1.- Duerme un mínimo de 8 horas. Hoy es tu día libre, así que tranquila, tienes todo el tiempo del mundo para levantarte. ¿Qué tal rezagarse un poco y quedarse un rato más en la cama? ¡Hoy no hay prisa!
  • 2.- El desayuno es la parte más importante del día, pero hoy lo es más que nunca. Mímate con un desayuno saludable. Prueba a preparar un batido con cereales, frutas y leche. Es casero y fácil de hacer y te dará toda la energía que necesitas.
  • 3.- Sal a dar un paseo. Aún hace buen tiempo y el buen rollo se respira en el ambiente. No hace falta que tengas un rumbo, simplemente pasea, mira, y detente donde te apetezca y cuando te apetezca. El truco es conseguir liberarte de ese estrés que siempre te persigue. ¡Hoy no llegas tarde a ningún sitio!
  • 4.- Después de la comida, dedica todo el tiempo del mundo a hacer aquellas cosas que normalmente no puedes  hacer por tu ritmo de vida. No vale aprovechar para hacer ningún recado, ni siquiera para programarlo. Lo que toca hoy es descansar y relajarse así que, aunque creas que estás perdiendo un tiempo muy preciado, aprovecha y haz todo aquello que nunca tienes tiempo de hacer.
  • 5.- A media tarde, ¿qué tal un baño relajante? No te cortes, prepara unas velas aromatizantes, pon tu CD favorito en tu reproductor, unas buenas sales de baño y… ¡al agua! Después, una buena crema hidratante (prueba una de las de relajación para los bebés… verás qué sensación) y estarás como nueva.
  • 6.- ¿Qué mejor forma de acabar el día que dejando la mente en blanco? ¿Qué tal una película que te abstraiga? ¿Una comedia o una romántica, quizá? Relájate y disfruta mientras tomas una cena ligera.

¿Sabes qué puede ocurrir? Aunque lleves todo el día relajándote, puedes sentirte especialmente cansada. Esto ocurre porque tu cuerpo ha empezado a liberar toda la tensión que tenías acumulada,  así que no te preocupes. ¡Tu cuerpo te lo ha agradecido!