Tal y como hemos comentado en otras ocasiones, a día de hoy muchos hombres se preocupan por su estado y bienestar, algo que tradicionalmente había sido considerado un “asunto de mujeres”. Uno de los problemas que más les preocupan es, sin duda, el aspecto de su piel.

Ya hemos hablado de los cuidados básicos (hidratación, exfoliación…) a los que debe someterse la piel masculina teniendo en cuenta sus características y particularidades, pero nos adentramos ahora con otro de los asuntos que más problemas provoca entre los chicos: el acné.

Granitos los ha sufrido todo el mundo pero… ¿sabemos de dónde vienen? Básicamente, varios factores juegan en esta “ruleta de la suerte”: desde la genética, lo hereditario, los agentes externos medioambientales, el cuidado y atención que prestamos a nuestro rostro…

En el caso de los hombres, las zonas más afectadas suelen ser la cara, la espalda y el pecho, y en casos más extremos puede extenderse a otras menos comunes. Sea como fuere, cuando existe un problema grave la solución pasa por buscar atención médica y someterse a un tratamiento específico.

Sin embargo, nosotros podemos aportar nuestra sabiduría y dar unos pequeños consejos para hacer que los granitos no te amarguen el día. ¡Atentos!

  • Lo primero de todo es controlar nuestra alimentación: evitar las grasas y apostar por las verduras, la fruta, los cereales, el pescado… y todos los alimentos antioxidantes en general .
  • Además, deberemos utilizar productos específicos de limpieza para el rostro por las mañanas y por las noches, además de tónicos e hidratantes específicamente diseñados para nuestro tipo de piel y nuestros problemas concretos de grasa, puntos negros y similares.
  • Si practicamos deporte con regularidad, es importante lavarse bien el rostro y el cuerpo tras realizarlo, ya que la sudoración puede ser un factor agravante con el acné.
  • Si ya sufres de un problema de acné grave, evita secarte con brusquedad la cara tras sus sesiones de limpieza, ¡eso solo podría servir  para irritarte más la piel!