Nos lo hemos prometido en infinidad de ocasiones pero no siempre lo hemos llevado a cabo. O, si lo hemos hecho, ha sido más bien por un periodo de tiempo determinado. Y he aquí el primer error: no vale con someterse  a estrictas dietas en algunos momentos y descuidar nuestra alimentación el resto del año.

Para aprender a comer es importante hacer una cosa: cambiar el chip desde la raíz. No solo vale con desear un cuerpo más bonito con una forma más definida, sino que lo que hay que pensar es: ¿Estoy tratando a mi cuerpo como se merece? ¿Sigo las recomendaciones que me hacen los expertos?

Seguramente, y si optamos por una postura crítica con nosotros mismos, nos daremos cuenta de que no hacemos todo lo que está en nuestra mano para cuidar nuestro organismo. Desde The Soft Experience queremos ayudarte a concienciarte de que cuerpo solo tenemos uno y, por ello, debemos aprender a cuidarlo de una forma saludable, sin dietas milagro que no hacen sino tener un efecto contraproducente.

Para hacerlo, te presentamos un elemento clave: la pirámide de los alimentos, que te servirá para conocer qué alimentos y en qué cantidad debes consumir diariamente para seguir una dieta sana y equilibrada.

  • El PRIMER GRUPO, empezando por abajo, y por lo tanto el más importante, es el formado por el pan, los cereales, el arroz y la pasta, de los cuales debemos consumir entre seis y once porciones diarias.
  • El SEGUNDO GRUPO es el formado por las frutas, cuyo consumo recomendado es de entre dos y cuatro porciones al día, y el de las verduras, de las que debemos tomar entre tres y cinco porciones diarias para seguir una alimentación equilibrada.
  • El TERCER GRUPO es el formado por la carne, el pollo, el pescado, los huevos y las nueces, cuyo consumo recomendado es de dos a tres porciones diarias.
  • Siguiendo hacia arriba, y con un consumo diario más reducido, nos encontramos con la leche, los yogures y el queso (2 o 3 porciones diarias), y acabamos con las grasas, el aceite y los dulces, que deben consumirse con moderación.
  • Por último, un ingrediente completamente necesario para seguir una dieta equilibrada: el agua. Los expertos avisan de que no debemos esperar a sentir sed para beber agua y debemos consumir entre dos o tres litros diarios. ¿Un último consejo? Reducir también las bebidas excitantes y el alcohol. ¡Nuestro cuerpo nos lo agradecerá!