No nos engañemos: las arrugas no son solo cosa de mujeres. Los hombres también las sufren y, es más, en ocasiones lo hacen de una forma más intensa. Las temidas “patas de gallo” son su mayor temor y, teniendo en cuenta que ahora tenemos mucha más información a nuestro alcance, no prevenirlas es una irresponsabilidad.

Empecemos por ponernos en antecedentes: ¿Por qué salen las arrugas? Básicamente, y en especial en el caso de los hombres –cuando suelen salir más tarde pero de forma mucho menos gradual- las causas son dos: en primer lugar, la sequedad, que provoca que la piel pierda elasticidad y se agriete y, en segundo, los gestos de nuestra expresión facial, que provocan esa tensión y distensión tan poco beneficiosa para nuestra piel.

Y aquí llegamos a lo interesante: ¿Sabías que las arrugas femeninas, en su primera fase –sobre los 30 y pocos años- pueden ser  tratadas con productos cosméticos con facilidad mientras que las masculinas, una vez surgidas, son mucho menos tratables? Solo nos queda, pues, una solución: prevenir antes de curar.  Ahí van unos cuantos consejos para no desatender la piel masculina. ¡No te arrugues!

  • No es recomendable exponerse al sol en las horas más peligrosas del día y, en todo caso, siempre que lo hagamos debemos utilizar una alta protección solar para evitar que se queme nuestra piel.
  • Dormir las horas necesarias e hidratarse constantemente son requisitos indispensables para tener una piel sana.
  • Es recomendable limpiar el cutis dos veces cada día: por la mañana  y por la noche, siempre utilizando un producto especial adecuado a nuestra piel y nuestras necesidades personales.
  • Una de las causas de la sequedad de la piel masculina es el afeitado, con lo que deberemos preocuparnos siempre por hidratarla correctamente tras hacerlo.
  • Además de esto, existen una serie de alimentos que ayudan a prevenir las arrugas. Entre ellos destacan la alfalfa, la leche de coco o las fresas.