¿Conoces la última moda en los gimnasios? Se llama Spinning y, básicamente, acaba con la monotonía y la pesadez de las clásicas sesiones de bicicleta estática para combinar el ejercicio físico con la liberación de estrés y preocupándose siempre por la motivación del que se entrena. Suena bien, ¿no?

Quizás sepas ya de qué estamos hablando: seguramente, habrás podido ver ya algunas imágenes de clases donde un grupo de gente pedalea al ritmo de la música de moda, bajo los ánimos de un monitor muy enérgico.

Nació a finales de los 70 en Estados Unidos y, desde entonces, se ha convertido en una de las clases más demandadas de los gimnasios de todo el mundo. A través de los cambios de intensidad –acompañados de música acorde a cada momento, por supuesto- , se desarrolla una sesión que suele durar de 45 a 50 minutos y que suele tener partes bien diferenciadas.

  • En la primera se presta atención al calentamiento y, en aproximadamente diez minutos, se realizan ejercicios suaves para estirar  los músculos y calentarlos.
  • A continuación, se desarrolla la segunda fase, dedicada a muscular nuestras piernas y aumentar nuestro rendimiento aeróbico. Así, se combinan ritmos lentos  para altas subidas, con alto rendimiento físico, con los ritmos rápidos para los springs en diferentes posiciones.
  • Para finalizar, los entrenadores dedican unos 10 minutos más a bajar el ritmo de pulsaciones y a estirar los músculos que acabamos de trabajar durante la sesión.

Sus beneficios son casi interminables: además de mejorar nuestra forma física general y nuestro tono muscular, nos ayuda a hacer ejercicio de una forma divertida, a liberar estrés acumulado y a realizar un consumo calórico elevado, llegando a perder hasta 1000 calorías en una sola sesión. Ya lo sabes: con el spinning, una forma diferente y divertida de tonificar cuerpo y mente.