¿Sabías que el estrés afecta, a día de hoy, a más del 60% de los ciudadanos españoles? Nuestro ritmo de vida actual, unido a la difícil situación internacional a nivel económico hace que vivamos nuestro día a día con mucha más tensión de la que deberíamos.

Formas de combatirlo hay muchas: desde practicar ejercicio regular para general endorfinas o dormir mejor hasta apuntarse a una de tantas técnicas de relajación. Pero… ¿sabías que, con lo que comemos, podemos contribuir a hacer que nuestro estrés aumente o disminuya?

Todo tiene una explicación científica: el estrés es una reacción de nuestro cuerpo que provoca un aumento de los niveles de adrenalina y de cortisol, elementos que hacen, entre otras cosas, que aumente nuestra tensión y el volumen de sangre en el cerebro, además de aumentar la presión cardíaca o bajar nuestras defensas. Consumir cierto tipo de alimentos y evitar otros puede ayudarnos, por lo tanto, a mitiga los efectos físicos del estrés.

Te damos una serie de consejos prácticos y te recomendamos qué tomar si te encuentras especialmente estresado o crees que llevas un ritmo de vida poco adecuado. ¡Atent@, porque te interesa!

  • 1.    Fruta: también tiene una explicación muy lógica. Uno de los efectos del estrés es, precisamente, la desestabilización de nuestra flora intestinal. Prueba a aumentar el consumo de fruta y verás los cambios en pocos días. Además, se trata de alimentos muy energéticos, justo lo que necesitas en momentos como estos.
  • 2.    Verdura: además de tener los mismos efectos que la fruta, existen alimentos como la lechuga o las acelgas que contienen elementos especialmente importantes contra el estrés como lo son la clorofila o el calcio.
  • 3.    Legumbres: fuente energética por excelencia, nos aportar todos los hidratos de carbono que necesitamos además de un buen conjunto de vitaminas.
  • 4.    Pescado azul: sí, tiene un contenido de grasa mayor que el pescado blanco, pero nos proporciona altos contenidos en Omega 3, un aporte básico para los momentos de más actividad.
  • 5.   Cereales integrales: además de contribuir a la regulación de nuestra flora intestinal, nos dan energía y equilibran nuestro metabolismo.
  • 6.    Por último, unos consejos prácticos: prueba a priorizar las cosas y descarta lo que no puedas llevar a cabo. ¡A veces hay que tomar decisiones difíciles! Además, se acabaron las bebidas excitantes como el café y debes empezar a dormir todas las horas que necesitas. ¡Notarás los resultados!