Actualmente, vivimos en una sociedad especialmente concienciada con lo que respecta a la salud y el bienestar personal, en ocasiones incluso obsesionada por nuestro aspecto físico. En este contexto, la opción de los alimentos “light” se ha conformado como una de las más sólidas entre todos aquellos que se preocupan por estos asuntos.
Sin embargo, y al igual que ocurre en temas como la alimentación orgánica, existe mucha confusión con respecto a sus características. Para empezar, debemos saber que dentro de la categoría “Light” existen muchas otras sub-categorías que hacen referencia a si son bajos en grasas, en calorías, en colesterol e incluso en elementos concretos como el sodio, por ejemplo.
Lo que debemos tener en cuenta, por tanto, es que la etiqueta de información nutricional siempre nos informará mejor sobre las características del producto, que para ser considerado de este tipo debe presentar una reducción de al menos un 30% en alguno de los elementos indicados con respecto a los mismos productos que no llevan esta distinción en sus etiquetas.
El consumo de este tipo de alimentos y bebidas es, según los expertos, beneficioso siempre que se sigan una serie de pautas, y en ningún caso se trata de milagros que nos ayudarán a conseguir el peso y el cuerpo que deseamos sin hacer un esfuerzo extra que pasa por el seguimiento de una alimentación equilibrada y la práctica de ejercicio regular.
Apúntate estos consejos y aprende a consumir alimentos light como debes:
- 1. En primer lugar, debes fijarte en qué es lo que necesitas: ¿te interesan los alimentos bajos en calorías? ¿Los que contienen un nivel inferior de grasa? Aprende a descifrar las características nutricionales y controla lo que consumes.
- 2. Los productos light solo funcionarán cuando estemos siguiendo otras actividades complementarias si nuestro objetivo es perder peso. Así, no sirve de nada consumir productos light si no seguimos una dieta adecuada, por ejemplo.
- 3. Nada es positivo en exceso: no por mucho tratarse de alimentos bajos en calorías, por ejemplo, podemos consumir muchos más. De hecho, muchos de estos alimentos, consumidos en demasía, pueden provocar incluso problemas gastrointestinales, así que atent@.



