Estamos acostumbrados a oír el gran número de beneficios de esta práctica. No en vano, se ha convertido en uno de los ejercicios mejor valorados y más practicados en los últimos años en todo el mundo.
Originario de la Índia, combina principios del hinduismo, el budismo y el jainismo. El significado de su nombre no es otro que “Reunir” o “Unir” en el idioma sanscrito, lo que nos ayuda a hacernos una idea de su base: la unión de cuerpo y mente.
A pesar de que los documentos encontrados en esta lengua no permiten establecer una cronología clara, se ha podido deducir que las primeras referencias datan de más de dos milenios antes de Cristo.
Existen muchos tipos distintos de yoga que presentan objetivos distintos, objetivos que van desde la relajación hasta la meditación pasando por la unión de cuerpo y mente. Sin embargo, sus beneficios son generales.
A partir de procesos y aspectos como la relajación, la respiración, el trabajo postural o la concentración, potenciamos aspectos como los siguientes.
- Ejercicios posturales: además de eliminar problemas posturales, la práctica del yoga sirve para mejorar aspectos como la elasticidad o la coordinación.
- A pesar de que no se trata de un ejercicio aeróbico extremadamente fuerte, sí presenta algunos beneficios comunes a actividades físicas de intensidad mayor, como la tonificación muscular.
- Salud: sirve para mejorar problemas como el colesterol, el estrés o la circulación.
- Contribuye a aumentar nuestra concentración, con lo que es especialmente recomendable para los estudiantes.
¿Aún no te has convencid@? ¡Apúntate a la última moda y tonifica cuerpo y mente!



