Si hace solo unos días nos enterábamos de que un vaso de vino tinto al día es una buena forma de protegernos contra las bacterias, mejorar nuestra salud y aportar antioxidantes naturales a nuestro cuerpo… hoy nos llega otro dato significativo.

Y es que según afirma el Colegio de Médicos de Álava en un estudio reciente, los bebedores moderados de cerveza disfrutan de mejor salud que el resto.  Asís e desprende de un estudio clínico que ha hecho un seguimiento de más de 1200 pacientes.

Al parecer, estas personas “están más protegidas contra enfermedades como la diabetes mellius, la hipertensión o el colesterol y, en consecuencia, necesitan menos medicamentos”.

Esta bebida compuesta básicamente por agua, lúpulo y cebada se absorbe mejor, sin embargo, durante las comidas, ya que “los efectos perjudiciales del alcohol se difuminan”, según se afirma en el mismo estudio.

¿Qué más nos aporta? Pues nada más y nada menos que una cantidad significativa de ácido fólico, vitaminas B, E y D y hierro y calcio.

Ya lo sabéis, un nuevo ingrediente que añadir a nuestra dieta sana y equilibrada: una cañita de cerveza al día no solo nos hará ningún daño, sino que servirá para reforzar nuestro sistema inmunológico.