Lo hemos oído por activa y por pasiva pero aún así los datos hablan por sí solos. Y es que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la compra de fármacos por Internet es una práctica muy extendida que podría tener efectos extremadamente nocivos sobre aquellos que los consumen.

Aproximadamente el 10 % de los medicamentos del mundo, señala la organización, son medicamentos falsificados, una cifra extremadamente alta que, traducida a euros, aún sorprende todavía más: se estima que la venta de medicamentos falsos moverá en 2010 un total de 75.000 millones de dólares.

Más allá de esto, existe una preocupación especialmente remarcable: además de, en la mayoría de casos, no presentar ningún principio activo (y por lo tanto no tener ningún tipo de efecto sobre quien los toma), pueden llegan a ser nocivos para la salud, sin haber pasado ningún tipo de control de calidad y sanidad.

Ya lo sabéis, para un consumo adecuado de medicamentos debemos seguir dos reglas de oro: la primera, guiarnos siempre por un médico y la segunda, acudir a las farmacias habituales y no a distribuidores que no cumplan los requisitos sanitarios y legales pertinentes.
Una advertencia más que nos ayudará a evitar futuros problemas y a tener una salud de hierro.