¿Sabías que una de las causas más comunes de males como la celulitis o el sobrepeso es la retención de líquidos? Con especial incidencia entre las mujeres, factores como el estrés, la mala alimentación o la baja hidratación provocan este problema, agravado tras el embarazo.
Básicamente, lo que ocurre al retener líquidos es que el agua y otras sustancias se acumulan en nuestro organismo, normalmente en zonas concentradas como las piernas, el abdomen o las manos, llegando a causar hinchazones que pueden dificultar nuestro ritmo de vida.
La explicación científica de este fenómeno tiene que ver con el desequilibrio de líquidos en nuestro organismo, cuando los vasos linfáticos no son capaces de transportar los líquidos sobrantes y, en consecuencia, quedan acumulados en nuestros tejidos corporales sin volver a los vasos sanguíneos.
¿Quieres conocer cuáles son los mejores remedios para luchar contra este problema? Atenta, porque tres claves básicas pueden ahorrarte muchos problemas en el futuro.
- 1.- Alimentación sana e hidratación: resulta lógico, ¿no? Pues, en ocasiones, no le prestamos a este aspecto la atención que necesita. Beber de litro y medio a dos litros de agua al día es vital para acabar con la retención de líquidos, además de mantener un consumo adecuado de vegetales y verduras, especialmente importantes para luchar contra este problema. Un último consejo: incorpora el té verde a tu dieta, con grandes propiedades diuréticas que te ayudarán a eliminar las toxinas y componentes innecesarios para tu organismo.
- 2.- Adiós al café: ¿Sabías que el café es uno de los causantes más comunes de la retención de líquidos? En lugar de tomar dos o tres diarios, ¿por qué no pruebas a pasarte al maravilloso mundo de las infusiones? Son mucho más beneficiosas para tu salud y, además, presentan una gran variedad especialmente destinadas a acabar con este problema.
- 3.- Último apunte: Cuidado con el salero. Sí, las altas dosis de sal pueden contribuir tanto a esta dolencia como a consecuencias tan antiestéticas como la celulitis. Si te acostumbras a cocinar sin sal, notarás los efectos rápidamente y verás como las hinchazones comienzan a remitir.
Sencillo, ¿no?. Ahora solo te falta poner en práctica estos sencillos trucos y acabar de una vez por todas con la odiada retención de líquidos. ¡Tú puedes!



