Los últimos años han sido claves para la campaña contra el tabaco. Además de la nueva legislación entorno a los paquetes de tabaco o las numerosas campañas de concienciación llevadas a cabo desde el Gobierno, se han multiplicado los estudios que demuestran lo perjudicial que resulta esta droga.

Por ello, y gracias a la definitiva Ley Antitabaco, que prohíbe fumar en cualquier recinto público, el Ministerio de Sanidad ha comenzado a poner todos sus esfuerzos para evitar que miles de españoles degraden su calidad de vida convirtiéndose en adictos al tabaco.

Así, además de incrementar las terapias de desintoxicación en los centros de salud de todo el país, se ofrece a los profesionales más formación a este respecto, con lo que se multiplican los recursos de la sanidad pública para luchar contra este preocupante problema.

Básicamente, lo que un fumador que ha decidido dejarlo debe hacer es acudir a su médico de cabecera, que le derivará a alguno de los métodos de “deshabituación” disponibles. En el caso de Andalucía, por ejemplo, el paciente es enviado a terapia individual o de grupo donde, durante la primera fase –de unas 5 o 6 semanas- deberá asistir a reuniones de 50 minutos una vez a la semana.

Después de esto, y cuando el fumador ha salido con éxito de su adicción, se lleva a cabo una segunda fase de seguimiento que suele tener una duración aproximada de un año, y donde las visitas al médico son mucho más espaciadas.

“El éxito de estos programas se miden por la abstinencia mantenida durante al menos un año. Así, en esas primeras seis semanas consigue no fumar el 80% de los pacientes mientras que al año se reduce al 40 o 50%”, explica el Dr. Ruiz, uno de los encargados de este tipo de terapias en nuestro país.

Ya lo sabes: si lo habías pensado, este es el mejor momento para dejar de fumar. Con una concienciación mayor por parte de los ciudadanos, la nueva ley en vigor y la disponibilidad de asistencia médica continuada, ¡puedes conseguirlo!