Hemos hablado ya de alguno de los mitos más comunes que rodea a la pérdida de peso y al seguimiento de una dieta para adelgazar, con lo que hoy queremos plantearnos otro tema a debate: ¿Es el pan un enemigo de la dieta?
Para empezar, vale la pena decir que la mayoría de los nutricionistas no lo eliminan de los planes alimenticios aún cuando estos están diseñados para perder varios kilos, con lo que podemos comenzar a hacernos una idea de la respuesta a nuestra pregunta.
En segundo lugar nos encontramos con un argumento de peso: si está incluido en la famosa pirámide alimenticia es que será necesario… y no nos equivocamos. Lo que no es recomendable en estos momentos es acompañarlo de alimentos hipercalóricos, y optar por panes integrales, que contienen también un gran número de nutrientes y menos azúcares, además de más cantidad de fibra.
Básicamente, el consumo de pan no es solo no retringido sino recomendado. Eso sí, cuidado con los añadidos, por un lado, y con no excedernos con su consumo. Si la Organización Mundial de la Salud habla de entre 200 y 250 gramos de pan al día, una dieta hipocalórica puede reducir esa cantidad a unas cuatro rebanadas diarias distribuidas en nuestras comidad, ¡pero nunca eliminarlo!
Al fin y al cabo, el pan es una de las bazas de nuestra gastronomía y además de sano… ¡está riquísimo!



