¿Te has preguntado alguna vez que hacen las estrellas de cine para lucir sonrisas tan perfectas? Por supuesto, en muchos casos es preciso corregir la posición de la boca o realizar tratamientos de blanqueamiento dental, pero existen una serie de trucos que puedes seguir para deslumbrar con tu sonrisa.

¿Sabías que nuestra sonrisa es uno de los aspectos que más nos caracterizan? Al parecr, y según defienden muchos expertos, la comunicación no verbal (es decir, nuestros gestos y muecas principalmente) es casi más importante que la verbal, siendo lo que realmente marca a la  persona y la muestra ante los demás.

Dicho esto, ¿sabías que hay muchas cosas que puedes hacer para contribuir a tener una sonrisa más bonita, y casi sin esfuerzo? Ahí van unos trucos… ¡Atent@!

  • 1.    El primer básico consta de dos partes. La primera es que SIEMPRE lleves los labios hidratados. No se trata de cuidarlos solo en invierno, cuando el frío pasa factura, porque el verano y las altas temperaturas también resecan tremendamente la boca. Ya lo sabes. Un buen labial siempre a mano. Y si tiene protector solar, mejor que mejor. ¿La segunda parte? Cuidado con el mal aliento. Para evitarlo, cepíllate bien la boca varias veces al día y utiliza algún tipo de enjuagador.
  • 2.    Uno de los trucos más seguidos es sin duda el relativo al uso del maquillaje. Para potenciar el buen aspecto de tu boca, lo único que tienes que hacer es escoger una barra de labios que se funda bien con tu color de piel, que puedas llevar completamente desmaquillada y no se vea artificial. ¿Un truco para hacerlo más duradero? Perfílate los labios con un lápiz del mismo color de la barra y verás cuánto aguanta.
  • 3.    Un último consejo: en este caso, te traemos un remedio casero para blanquear los dientes. Son muchos quienes dicen que funciona… Lo único que tienes que hacer es colocar una cucharadita de sal fina en un pequeño recipiente, añadiendo zumo de limón hasta formar una ligera pasta, y utilizar esta pasta para cepillarte los dientes, con especial cuidado en no tocar las encías, que podrían irritarse.

Ya lo sabes… ¡tres armas más en tus manos para lucir una sonrisa perfecta!