A pesar de lo que muchas personas creen, la astenia primaveral es un trastorno real que puede afectarnos en mayor o menor medida, pero que tiene efectos directos sobre nuestro día a día.

Caracterizado principalmente por una fuerte sensación de cansancio, decaimiento, baja energía y hasta cierto malestar anímico, la astenia primaveral puede afectarnos de dos maneras diferentes: por un lado, agudizando el agotamiento físico y, por el otro, dificultando nuestra actividad mental habitual a través de la fatiga.

Lo que mucha gente ignora, sin embargo, es que tenemos algunas armas y complementos vitamínicos a nuestro alcance para minimizar los efectos nocivos de la astenia primaveral, que aprenderemos a identificar con las siguientes señales:

  • 1.    Si uno se siente especialmente agotado o con dolores musculares.
  • 2.    Si siente que su capacidad de concentración ha disminuido durante esta época.
  • 3.    Si nos sentimos especialmente decaídos y con el ánimo bajo.
  • 4.    Si sientes falta de apetito o el estómago cerrado.

Al sentir alguno de estos síntomas, es muy probable que nosotros seamos víctimas de la conocida astenia primaveral, con lo que deberemos seguir unas directrices o consejos para minimizar sus efectos. ¡Toma nota!

  • 1.    En primer lugar, es muy importante dormir las horas que necesitamos.
  • 2.   Practicar ejercicio nos ayudará a terminar con problemas como la falta de apetito o el malestar emocional, ya que nos hará generar más endorfinas y favorecerá nuestro tránsito intestinal.
  • 3.    Existe una serie de alimentos energéticos especialmente recomendables para esta época. Entre ellos, podemos incorporar el chocolate, los frutos secos, los plátanos y las legumbres, además de algunos complementos nutricionales que también pueden ayudarnos, como la jalea real o la levadura de cerveza.

¡Ya lo sabes! ¡Puedes luchar contra la astenia primaveral si sabes cómo!