Con la llegada del buen tiempo y el verano, cada vez más inminente, muchas personas optan por todo tipo de medidas drásticas y dietas milagro que, se supone, deben ponerles a punto para la Operación Bikini.
Sin embargo, y según alertan los expertos, no debemos fiarnos de aquellos planes alimenticios que prometen perder un buen número de kilos de forma drástica, y mucho menos si estos van acompañados de algún tipo de sustancia o complemento nutricional añadido.
Así lo apunta María Sanabdón, nutricionista de la Asociación Española de Dietistas y Nutricionistas, quien prefiere ver en este tipo de preocupaciones una buena excusa para comenzar a preocuparnos por el tipo de alimentación que llevamos: “es un buen motivo para comenzar a introducir ciertos cambios en los hábitos alimenticios”, afirma.
¿Qué es lo que ocurre cuando, en vez de optar por una dieta equilibrada y seguir el consejo de nutricionistas y médicos expertos, optamos por esas dietas milagro? Básicamente, y según la doctora, se da una pérdida de masa muscular e incluso de masa ósea, lo que podría llevar a sufrir dolencias como la osteoporosis o problemas cardiovasculares por las bajadas bruscas de tensión arterial.
¿Qué debemos hacer? Como siempre, optar por llevar una dieta equilibrada, hacer ejercicio regular, pedir consejo a los expertos, huir de las “dietas milagro” y repartir los nutrientes de la siguiente forma: un 15% de proteínas, un 30% de lípidos y un 50 o 60% de hidratos de carbono. Esa es, como siempre, la mejor forma de ponernos a punto para el verano 2011.



