Llega el verano y, con él, la hora de ponerse el bikini o el bañador y lucir nuestros cuerpos antes los amigos y la familia en la playa. Para algunos, los meses previos se convierten en un momento crítico con la llamada Operación Bikini.

Y es entonces cuando se opta por regímenes drásticos, las llamadas dietas ‘milagro’, que prometen perder un gran número de kilos en tiempo récord… a costa de importantes carencias nutricionales.

En este sentido, una de las máximas de este tipo de dietas suele ser la eliminación completa de los hidratos de carbono en la dieta, elemento que se considera especialmente nocivo para aquellos que pretenden perder de vista esos kilos de más.

Al parecer, lo que se produce al eliminar estos componentes es un proceso conocido como ‘cetosis’, que hace que nuestro organismo transforme las grasas cymyladas en glucógeno que quemamos con la actividad física. Sin embargo, esto también puede provocar una serie de problemas para nuestra salud:

  • Puede traernos mareos ocasionales y dolores de cabeza, ya que al cuerpo le falta un combustible necesario.
  • Además, afecta a otros aspectos de nuestro organismo como el sudor o la orina, cuyo olor se vuelve mucho más fuerte al eliminar los cuerpos cetónicos a través suyo.
  • Otro de los efectos más comunes es la pérdida de músculo ya que, a pesar de que lo primero que se pierde es la grasa, si se prolonga durante mucho tiempo este tipo de alimentación puede comenzar a perderse masa muscular.