Hemos hablado en multitud de ocasiones de lo peligroso que es abusar de determinadas sustancias, entre las que destaca el alcohol teniendo en cuenta lo normalizado que es su consumo en nuestra sociedad.
Como vimos en anteriores posts, el consumo de una copa de vino tinto diaria es incluso recomendada debido a sus propiedades antioxidantes, aunque tomar bebidas alcohólicas en exceso puede acarrearnos serios problemas de salud que, normalmente, no se manifiestan de forma demasiado explícita.
Concretamente, hoy vamos a fijarnos en los efectos que estos hábitos pueden tener sobre nuestra nutrición. Y es que, a pesar de que no se trate de efectos visibles, lo que ocurre en nuestro cuerpo al consumir cantidades excesivas de alcohol es, por ejemplo, que aumenta nuestro colesterol en sangre, además de desequilibrar los niveles de glucosa y reducir nuestros niveles de zinc, vitaminas A y E, entre muchas otras cosas.
Según los expertos, concentrarse en controlar el consumo diario de alcohol es uno de los primeros pasos para mantener un estilo de vida saludable, algo que, por tradición, se está implantando poco a poco en España.



