¿Sabías que uno de los problemas de salud más comunes durante el verano es el estreñimiento ocasional? Al parecer, factores como los cambios de temperatura y rutina y, por supuesto, los cambios en nuestra alimentación, afectan enormemente a nuestro sistema intestinal y, por tanto, lo desregulan.
Una de las obsesiones más comunes hoy en día es, debido a este tipo de problemas especialmente, la preocupación por consumir productos con elevado contenido en fibra. Pero… ¿hasta qué punto es necesario su consumo?
Básicamente, lo que recomiendan los expertos es ingerir de 25 a 30 gramos de fibra todos los días, que deben ir repartidos por las diferentes comidas que realicemos a lo largo de la jornada.
¿Qué necesitamos para conseguirlo? Básicamente, deberemos incluir en nuestra dieta diaria cinco piezas de frutas y verduras, con los que cubriremos aproximadamente la mitad de nuestras necesidades en fibra.
El resto podrá venir, pues, de los cereales y pan integral que consumamos, por ejemplo, para desayunar y de las legumbres, que también aportan una cantidad importante de este nutriente.
Ya lo sabes: especialmente en esta época y si tienes problemas para regular tu ritmo intestinal, ¡la fibra natural es la mejor solución!



