Ha llegado el momento de volver al trabajo y la rutina y es ahora, antes de comenzar el otoño, cuando somos conscientes de los excesos cometidos durante el verano… y de cómo ahora nos pasan factura.

Además de la reducción de ejercicio físico que solemos llevar a cabo durante esta época, seguramente hayamos aumentado las comidas y cenas fuera de casa pero, no solo eso, factores como los cambios de horario pueden habernos influido enormemente.

Con el objetivo de ponernos las pilas y prepararnos a conciencia para el cambio del fondo de armario, The Soft Experience pone unos trucos infalibles a tu alcance. ¡Muy atent@!

  • 1. Establece una rutina: además de reprogramar tus horarios (intentando desayunar, comer y cenar siempre a la misma hora aproximada), comienza a practicar ejercicio físico de nuevo. Si lo de meterte en un gimnasio no va contigo, puedes comenzar para aprovechar para dar más paseos ahora que la temperatura es mucho más agradable. ¡La cuestión es comenzar a moverse!
  • 2. Regula también tus horas de sueño: otro de los factores que puede haber sido causa de un aumento de peso durante el verano es el desajuste de horarios a la hora de dormir. Según los expertos, dormir las horas necesarias nos ayuda a quemar las grasas acumuladas y, por tanto, es primordial a la hora de perder peso.
  • 3. No te olvides de la hidratación: es habitual que, durante el verano, hayamos prestado más atención a ingerir líquidos por las altas temperaturas. Es el momento de no perder esos hábitos, y una buena manera de ayudarte a adelgazar consiste en beber dos vasos de agua antes de las comidas, pues contribuirán a aumentar tu sensación de saciedad.
  • 4.  Alimentación equilibrada: no se trata de someterse a ningún plan alimenticio excesivamente estricto, sino de estudiar nuestra dieta y hacerla completa, priorizando el consumo de cereales integrales, frutas, verduras y pescado, alimentos más olvidados de nuestro día a día.

En poco tiempo… ¡notarás los resultados!