Parece que fue ayer cuando contábamos los días para disfrutar de nuestras vacaciones de verano… y ya debemos olvidarnas y centrarnos en el nuevo curso que ahora empieza, ya sea preparando la vuelta de los más pequeños de casa… como acostumbrándonos de nuevo al trabajo, la rutina y el día a día en general.

En este sentido, y después de unos días descansando y disfrutando del ocio, la familia y los amigos, es habitual que muchas personas sufran al volver lo que se conoce como ‘depresión postvacacional’, un síndrome que se caracteriza por síntomas como la falta de apetito, el desazón, la ansiedad, las dificultades para dormir, los dolores de cabeza y la sensación de cansancio en general.

Según los expertos, esta depresión postvacacional no es ninguna enfermedad, pero sí existe, debemos ser conscientes de ella y existen ciertas cosas o hábitos que están en nuestra mano a la hora de superarla.  ¿Qué puedes hacer? Ahí van unos cuantos consejos.

1. Lo ideal, para empezar, es que intentes volver de forma escalonada al trabajo para ir acostumbrándote a los cambios. Quizás no puedas  trabajar durante menos horas, pero sí intentar no hacerlo todo a la vez: tener una gran vida social, trabajar en la oficina, llevar a los niños al cole y comenzar a ir al gimnasio justo durante la primera semana no es la mejor idea.

2. Establece una rutina con las horas de comer y de sueño: requerirá, seguramente, un poco de esfuerzo por tu parte, pero es importante que intentes llevar una dieta sana y equilibrada (y eso incluye hacer las comidas más o menos siempre a la misma hora), así como intentar dormir las horas necesarias para sentirnos descansados.

3. Intenta dedicar un poco de tiempo al ocio: ya sea mediante tus hobbies o dedicándote un poco de tiempo a disfrutar de un café con tus amigo, esto te ayduará a hacer la vuelta un poco menos dura. ¡Tú puedes! Por útlimo, un consuelo: según los expertos, la depresión postvacacional suele durar de una a dos semanas como máximo.