Ha tardado en llegar pero ya está aquí: todavía nos quedan varias semanas de frío, seguramente las más duras, y en este contexto es normal que se sucedan las gripes y los resfriados.

Básicamente, uno de los problemas básicos según los expertos tiene que ver directamente con los contrastes de temperatura: al salir de casa nos enfrentamos a las inclemencias del tiempo, para llegar al trabajo y asfixiarnos de calor por las altas temperaturas de la calefacción, salimos a la calle con frío de nuevo, cogemos el transporte público y volvemos a sufrir calor…

De esta forma, es habitual resfriarnos y costiparnos a menudo y, peor aún, no deshacernos de este tipo de problemas hasta pasados varios días. Con el objetivo tanto de prevenirlos como de ponerles fin lo antes posible, The Soft Experience recoge para ti tres sencillos trucos con los que notarás resultados desde el primer día. ¡Muy atent@!

1. Hay dos básicos que deben formar parte sí o sí de tu dieta especialmente durante esta época del año: por la mañana deberás tomar un buen zumo de naranja natural o una mezcla de naranja y pomelo. De esta forma, además de vitaminas aumentarás tus defensas gracias a la vitamina C. Además, y por la noche, toma un vaso de leche caliente endulzado con un poco de miel. ¡Tiene un montón de propiedades beneficiosas, nos ayuda a relajarnos y a entrar en calor!

2. Por otro lado, también es importante aumentar el aporte de vitamina B durante esta época, puesto que de esta forma reforzamos nuestro sistema immunológico.  Solo hay que tener en cuenta una cosa: mucha verdura, legumbre y cereales integrales… ¡Así de fácil!

3. Si piensas en automedicarte, no lo hagas. Déjate aconsejar por expertos y médicos y, siempre que puedas, opta por remedios naturales como la Equinácea o la Própolis, que podrás encontrar en cualquier herbolistería o farmacia en muy diferentes formatos.

Por último, algo que no falla: duerme las horas necesarias todos los días y… ¡A abrigarse hasta que llegue la primavera!