Seguramente, y si eres una persona que se preocupa por su alimentación y que está constantemente informándose con estudios y artículos para mejorar sus hábitos, hayas oído hablar ya de la polémica alrededor de las sacarinas y los edulcorantes artificiales.
Está claro que, estando en el mercado, ninguno de ellos supone un riesgo enorme para nuestra salud, aunque sí debes saber que algunos no están fabricados para ser consumidos siempre. Esto es debido, defienden algunos expertos, a algunos de sus componentes como el aspartamo, que a grandes dosis puede resultar tóxico para nuestro cuerpo o el ciclamato, con el mismo problema.
Lo mejor en este caso, y si queremos llevar una alimentación sana y equilibrada sin ganar unos kilos y dejar de disfrutar del dulce, será optar por los edulcorantes naturales.
Así, escogeremos el azúcar moreno por encima del blanco, ya procesado y más calórico y refinado, y optaremos por alguna de las opciones alternativas que podemos encontrar a día de hoy en herbolarios y tiendas de medicina natural, por ejemplo.
Quizás hayas oído hablar ya de la Stevia, un edulcorante natural que se extrae de una planta. Pues bien, además de poder encontarlo en forma de comprimidos o líquido en lugares especializados, se ha aprobado ya su uso en Europa como ingrediente de productos manufacturados, por un lado, e incluso puedes cultivarla tú mismo en casa.
¿Sus beneficios? Son casi innumerables. Además de endulzar bastante más que el azúcar normal, no tiene calorías y es apto para diabéticos.
¡Nos apuntamos a los edulcorantes naturales!