Admitámoslo: conocemos de sobras lo que podemos hacer y lo que no (a qué horas debemos protegernos especialmente, cuántas veces debemos aplicarlos el protector solar y cómo…) pero, aún así, a veces somos víctimas de pequeños accidentes en lo que al sol se refiere.
Si os habéis pasado tomándolo y os habéis quemado, tranquil@s, porque existen diversas cosas que podéis hacer para aliviar las molestias. Obviamente, lo mejor será prevenir siempre pero, si se os ha ido la mano, atent@s a estos sencillos consejos para hacer las quemadas solares lo más llevaderas posibles.
1. Lo primero que debemos hacer es ducharnos, y lo haremos siempre con agua templada, nunca con agua muy fría y, sobre todo, muy caliente.
2. La crema, mejor si es after-sun y con aloe vera. En todo caso, evitaremos siempre cremas con benzocaína, como la vaselina, y apostaremos siempre que sea posible por el aloe, con efectos muy beneficiosos sobre la piel quemada. Incluso, si queréis, podéis haceros con un bote de aloe vera natural, guardarlo en la nevera y aplicarlo bien frío cuando lleguéis de la playa o la piscina.
3. Si además de la quemadura tenéis síntomas de insolación (el estómago revuelto, un fuerte dolor de cabeza….) un buen consejo es hacerse con un antiinflamatorio tipo ibuprofeno, que además también aliviará el dolor de la quemadura.
4. Remedios naturales: si tampoco disponéis de una buena crema, hay diversos remedios naturales que podéis poner en práctica. Por ejemplo, aplicar un poco de manzanilla fría sobre las partes más quemadas con la ayuda de un algodón; o aplicar vinagre, que aliviará también el quemazón.
Ya lo sabéis y, sobre todo, ¡nada de ponerse al sol de nuevo hasta al cabo de unos cuantos días!



